5 consejos antes de corregir a los hijos.

Dr. Ronald Argueta. Neurólogo pediatra.

Los padres deben ser figuras de autoridad sobre sus hijos, pero la estructuración de dicha figura durante la crianza de los hijos en su infancia no es tarea fácil; y para nada es una figura automática cómo podrán creer muchos padres.

¿Qué es autoridad parental?

La figura de autoridad es aquella que rige a las personas, ejerciendo poder sobre ellas. Se les debe “respeto” y “obediencia”. La autoridad parental es una figura que el tiempo afirma o deforma según la conducta de los padres ante sus hijos.

¿Por qué los niños no siguen órdenes?

 Los niños no siguen órdenes, sino que siguen ejemplos. En definitiva, los padres no pueden exigirles a sus hijos algo que ni siquiera ellos mismo cumplen. Por ejemplo, comer en la mesa, dejar sus zapatos ordenados, levantarse temprano, mantener su habitación en orden, respetar a los demás son ejemplos que los padres deben de dar.

¿Qué se debe hacer para dar el ejemplo?

En este sentido es importante comprender la necesidad de la enseñanza colaborativa en el hogar, decirles a nuestros hijos: “VAMOS a ordenar tu habitación y luego me ayudas con la mía”, “VAMOS a comer juntos a la mesa”, como estos muchos ejemplos.

¿Se debe premiar a los hijos?

Una familia funciona como una empresa en la que los empleados (miembros de la familia) necesitan sentirse motivados para que la empresa funcione al máximo. Es necesario motivar a los hijos y premiarlos por sus logros; los premios NO deben ser materiales sino experienciales. Por ejemplo, si se portó bien en la escuela, si lo han felicitado sus profesores o si colaboró en el hogar podría recibir el premio: ir al parque, aumentar el tiempo de videojuego o TV, visitar a primos de su misma edad con los que disfrute el tiempo juntos, visitar abuelos, ir a una piscina, playa, salir un poco más de tiempo con su bicicleta o a jugar algún deporte que el niño disfrute.

¿Cómo se deben corregir a los hijos?

Antes de corregir o castigar es necesario tener en cuenta lo siguiente:

1- No al castigo físico

Por años y generaciones se ha inculcado la “necesidad” del castigo físico. El castigo físico por el contrario de imponer respeto, siembra miedo hacia los padres. NO es lo mismo tener miedo que respeto. El castigo físico reprime las expresiones emotivas de los niños y niñas, inculca violencia y está demostrado que por el contrario genera aversión a los padres.

Se ha reproducido la falsa idea de que a través del castigo físico se previene la “delincuencia”, esto es totalmente falso, estudios en cárceles de Latinoamérica han demostrado que más del 85% de su población sufrió algún tipo de maltrato familiar. El castigo físico comúnmente es la manifestación de la frustración de los padres al no saber como edificar autoridad ante sus hijos.

2- El castigo debe ser consecuente con los intereses de los niños y las niñas

Si el niño disfruta del fútbol o la televisión entonces se deben limitar las horas de práctica del deporte o de disfrute de cualquier actividad. Es importante cumplir con el castigo o el premio ofrecido de lo contrario el niño perderá el interés en corregir su conducta o en mantenerse motivado a continuar con las buenas prácticas.

3- Evitar ceder ante la lucha de poder

La imposición de castigo comúnmente enciende una lucha de poder entre los hijos y los padres. Es frecuente que los niños ante la nueva imposición reaccionen con berrinches, los cuales deben ser tratados con sutileza. Explicar que como padre “no entiende los gritos” que cuando se calme hablaran mientras tanto seguirá el castigo. El padre o madre debe seguir sus actividades no mostrando atención al berrinche, aunque con cierto cuidado a las acciones de sus hijos; en definitiva, se busca que el niño comprenda que con estas manifestaciones no va a obtener lo que quiere ni la atención que busca.

4- Invitar a los hijos a reflexionar y buscar soluciones

Es importante que los niños y niñas reflexionen sobre lo ocurrido. Por ejemplo, diciendo me gustaría oír tu opinión, cual crees que es el problema, qué piensas de este asunto. Es importante permitir a los hijos encuentren la solución a sus propias frustraciones escuchándolos y reflexionando cuando se está calmado.

5- Involucrar a las personas que ayudan con el cuido de los hijos

Es frecuente que los abuelos convivan en el núcleo familiar. Para la edificación de la figura de autoridad es necesario tenerlos de aliados y explicarles que se debe respetar la autoridad de los padres frente a los hijos. Los abuelos deben asumir el rol de abuelos y permitir que los padres con todas las virtudes y defectos hagan su rol de padres, sin sabotajes.

Ser padre es quizás el mayor reto de nuestras vidas, pues no existe recetario ni algoritmos para lograr ser un buen padre. Los hijos todos son distintos y sus demandas por tanto difieren. Ser padre es un camino, no un lugar. Es una misión en la cual iremos aprendiendo de los propios atinos y desatinos. Disfruten de la niñez de sus hijos, es transitoria y es una etapa trascendental pues sus hijos que son tierra fértil en la que todas las semillas que siembren darán su propia cosecha en un futuro próximo.

¡Recuerde que no hay padres perfectos!

Dr. Ronald Argueta.

Sobre el autor

Dr Ronald Argueta es especialista en neurología infantil del Centro Terapéutico para el DesarrolloCTD. Doctor en medicina general, pasante en epileptología de la Universidad Federal São Paulo, Neurólogo pediatra Universidad central de Venezuela.

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